Albondigas de pollo en salsa roja con chipotle
Albondigas de pollo suaves en salsa roja con chipotle, una receta casera, rendidora y perfecta para servir con arroz o tortillas.
Guía completa
Estas albondigas de pollo en salsa roja con chipotle quedan suaves, jugosas y con un picor calientito que no tapa el sabor casero. La salsa se prepara con jitomate, ajo, cebolla y un toque de chipotle, asi que queda espesa, brillante y perfecta para banar cada albondiga.
Es una receta rendidora para comida de diario, pero tambien se ve muy bien servida en mesa con arroz blanco, frijoles o tortillas calientes. El truco esta en no compactar demasiado la carne y dejar que las albondigas terminen de cocinarse dentro de la salsa.
Ingredientes
- 700 g de pollo molido
- 1 huevo
- 1/3 taza de pan molido o avena molida
- 1/4 de cebolla finamente picada
- 1 diente de ajo rallado
- 2 cucharadas de cilantro picado
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta
- 1 cucharada de aceite
Para la salsa roja
- 5 jitomates maduros
- 1/4 de cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 a 2 chiles chipotles adobados
- 1 taza de caldo de pollo o agua
- 1/2 cucharadita de oregano seco
- Sal al gusto
Como hacer albondigas de pollo con chipotle
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Prepara la mezcla
Coloca el pollo molido en un tazon. Agrega el huevo, pan molido, cebolla picada, ajo, cilantro, sal y pimienta. Mezcla con las manos limpias solo hasta integrar; si la trabajas demasiado, las albondigas pueden quedar firmes.
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Forma las albondigas
Toma porciones medianas y forma bolitas del mismo tamano. Si la mezcla se pega mucho, humedece ligeramente tus manos con agua fria.
Hazlas parejas para que se cocinen al mismo tiempo y queden suaves por dentro. -
Licua la salsa
Licua los jitomates con la cebolla, el ajo, el chipotle, el caldo, el oregano y una pizca de sal. Si prefieres una salsa mas suave, usa solo un chipotle y agrega mas al final si hace falta.
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Cocina en la salsa
Calienta el aceite en una olla o sarten amplia. Vierte la salsa y cocina 5 minutos a fuego medio, hasta que cambie de color. Agrega las albondigas con cuidado, tapa y cocina 15 a 18 minutos, moviendo la olla suavemente para no romperlas.
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Sirve caliente
Cuando las albondigas esten bien cocidas y la salsa haya espesado, prueba de sal y apaga el fuego. Sirve con cilantro fresco, arroz blanco, frijoles o tortillas calientes.
La salsa queda mejor si reposa cinco minutos antes de servir; se concentra y cubre mejor las albondigas.
Tips para que queden jugosas
- No aprietes demasiado la mezcla al formar las albondigas.
- Usa pollo molido con un poco de grasa; si es muy magro, agrega una cucharadita de aceite a la mezcla.
- Cocinalas tapadas para que el vapor ayude a mantenerlas suaves.
- Si la salsa espesa demasiado, agrega un chorrito de caldo caliente.
Con que acompanarlas
Van muy bien con arroz blanco, arroz rojo, frijoles de la olla, pasta corta, pure de papa o tortillas de maiz. Tambien puedes servirlas en tortas o tacos suaves con un poco de crema y queso fresco.
La mezcla correcta para albóndigas suaves
La carne de pollo es más magra que la de res y puede secarse con facilidad. Para conservar jugosidad, mezcla solo hasta integrar; amasar durante varios minutos compacta la proteína y produce albóndigas duras. El pan molido o la avena deben hidratarse con un poco de leche, caldo o huevo antes de incorporarse. Esa pequeña pasta retiene humedad durante la cocción y evita que la preparación se desmorone.
Pica cebolla y hierbas muy finas para que no abran grietas. Forma una pieza pequeña y cocínala primero: así puedes corregir sal, chipotle o consistencia sin comprometer toda la mezcla. Humedece ligeramente tus manos y procura que las albóndigas tengan tamaño parecido para que terminen al mismo tiempo.
Sellar o cocinar directamente en la salsa
Ambos métodos funcionan. Sellarlas en sartén crea una superficie dorada y un sabor más profundo, pero requiere moverlas con cuidado. Cocinarlas directamente en el caldillo da una textura muy tierna y ensucia menos. Si eliges sellar, usa una película de aceite y gira las piezas cuando se despeguen solas; no necesitan cocinarse por completo porque terminarán dentro de la salsa.
Para cocción directa, lleva primero el caldillo a hervor suave, coloca las albóndigas con espacio y evita revolver durante los primeros minutos. Después mueve la olla por las asas en lugar de introducir una cuchara. Mantén burbujas pequeñas: una ebullición violenta puede romperlas y resecar el pollo.
Cómo controlar el chipotle y la textura del caldillo
Empieza con poco chipotle y prueba después de que la salsa hierva, porque el picor se intensifica al reducir. Para un sabor ahumado sin demasiado picante, usa parte de la salsa de la lata y una fracción del chile. Si cocinas para niños, prepara el caldillo base sin chipotle y separa una porción antes de añadirlo.
Los jitomates maduros producen una salsa más redonda. Cocina el licuado hasta que cambie de rojo brillante a rojo profundo y ya no huela crudo. Si está muy espeso, añade caldo caliente; si queda líquido, déjalo reducir antes de incorporar las albóndigas para no prolongar demasiado la cocción de la carne.
Problemas comunes y soluciones
- Se deshacen: faltó aglutinante, la mezcla estaba caliente o se movieron demasiado pronto.
- Quedan duras: se amasó en exceso o hirvieron demasiado tiempo.
- El centro sigue rosado: forma piezas más pequeñas y cocina unos minutos adicionales a fuego suave.
- La salsa está ácida: cocina más el jitomate antes de corregir con una pizca de azúcar.
- Picante excesivo: aumenta el jitomate y el caldo; no intentes taparlo solo con crema.
Cómo servirlas y prepararlas con anticipación
Sirve con arroz, frijoles, verduras al vapor o tortillas calientes. Si quieres añadir calabacita, zanahoria o papa, córtalas en piezas pequeñas y cocínalas primero en el caldillo para que no obliguen a sobrecocer las albóndigas. La receta se puede preparar un día antes y suele mejorar después del reposo. Refrigera en cuanto pierda el calor fuerte y recalienta a fuego bajo. También puedes congelar porciones con suficiente salsa para proteger la carne.