Calabacitas capeadas con queso en caldillo de jitomate
Calabacitas capeadas con queso en caldillo de jitomate: una receta casera, facil y rendidora para servir con arroz, frijoles o tortillas.
Guía completa
Las calabacitas capeadas con queso en caldillo de jitomate son una receta de casa que se siente completa sin necesitar carne ni una lista larga de ingredientes. La calabacita queda suave, el queso se derrite en el centro y el caldillo rojo amarra todo con sabor sencillo, de esos platos que piden arroz blanco, frijoles o tortillas calientes al lado.
La preparacion tiene dos partes importantes: primero se arman y se capean las calabacitas con una capa ligera de huevo; despues se terminan en un caldillo de jitomate cocido con cebolla, ajo y un toque de oregano. No es una receta pesada ni complicada, pero si conviene cuidar el grosor de las rebanadas y el calor del sarten para que el capeado quede doradito sin absorber demasiado aceite.
Es una buena opcion para comida familiar, para aprovechar calabacitas de temporada o para resolver un plato rendidor cuando quieres algo caliente y antojable. Tambien se adapta muy bien: puedes usar queso panela, Oaxaca, manchego o el que tengas, siempre que no sea demasiado aguado y aguante el calor del caldillo.
Ingredientes para 4 porciones
- 4 calabacitas medianas, firmes y lavadas.
- 250 g de queso, panela, Oaxaca, manchego, asadero o Chihuahua, cortado en tiras o rebanadas.
- 4 huevos, separados en claras y yemas.
- 1/3 de taza de harina de trigo, para cubrir ligeramente las calabacitas.
- 3 cucharadas de aceite, o lo necesario para dorar en una capa delgada.
- Sal y pimienta, al gusto.
- Palillos de madera, opcionales, para sujetar las piezas.
Para el caldillo de jitomate
- 5 jitomates maduros, medianos.
- 1/4 de cebolla blanca.
- 2 dientes de ajo.
- 1 taza de caldo de verduras o agua, y un poco mas si hace falta.
- 1 cucharadita de oregano seco.
- 1 hoja de laurel, opcional.
- 1 cucharadita de consome en polvo o sal, ajustando al gusto.
- Cilantro, crema ligera o queso fresco, opcional para servir.
Elige calabacitas firmes
Para capear, conviene usar calabacitas medianas, no demasiado grandes. Las piezas muy grandes suelen tener mas agua y semillas al centro, asi que se ablandan rapido y pueden romperse al voltearlas. Busca calabacitas firmes, de piel lisa y con peso para su tamano.
Cortalas a lo largo en rebanadas de medio centimetro aproximadamente. Si las haces muy delgadas, se doblan y pierden presencia; si quedan muy gruesas, tardan en suavizarse y el queso puede salir antes de que la calabacita este lista. La meta es que cada pieza pueda abrazar una tira de queso sin quebrarse.
Si tus calabacitas son muy firmes, puedes pasarlas 1 minuto por agua caliente o darles una vuelta rapida en sarten seco para volverlas flexibles. No las cocines de mas en este paso; solo se trata de que se puedan cerrar sin romperse.
Prepara un caldillo con buen sabor
Coloca los jitomates en una olla con agua y hierve de 6 a 8 minutos, hasta que la piel se abra y la pulpa se suavice. Licua con cebolla, ajo y una taza de caldo o agua. Si quieres un caldillo mas fino, cuelalo; si te gusta rustico, usalo tal cual.
Calienta una cucharadita de aceite en una cazuela o sarten hondo. Vierte la salsa licuada y cocina de 7 a 10 minutos, moviendo de vez en cuando, hasta que cambie a un rojo mas profundo y huela a jitomate cocido. Agrega oregano, laurel si usaras, sal o consome y pimienta.
El caldillo debe quedar ligero, pero no aguado. Piensa en una salsa que pueda cubrir las calabacitas sin deshacer el capeado. Si se espesa demasiado, agrega un chorrito de agua; si queda muy liquido, deja hervir destapado unos minutos mas.
Arma las calabacitas con queso
Seca las rebanadas de calabacita con papel de cocina. Coloca una tira de queso sobre una rebanada y cubre con otra, como si hicieras un pequeno sandwich. Tambien puedes doblar una rebanada larga alrededor del queso si la calabacita esta flexible. Sujeta con palillo si sientes que se abre.
No pongas demasiado queso. Es tentador cargar cada pieza, pero el exceso se derrite, se sale y puede quemarse en el sarten. Una tira delgada alcanza para que se sienta cremoso al centro sin perder la forma.
Sazona por fuera con poca sal y pimienta. Recuerda que el queso y el caldillo tambien aportan sabor, asi que es mejor ajustar al final que salar demasiado desde el principio.
Como hacer un capeado ligero
Bate las claras con una pizca de sal hasta que se vean espumosas y firmes, pero no secas. Agrega las yemas una por una y mezcla con movimientos suaves. El resultado debe sentirse aireado, de color amarillo palido y con cuerpo suficiente para cubrir las piezas.
Pasa cada calabacita armada por una capa delgada de harina y sacude el exceso. La harina ayuda a que el huevo se adhiera. Despues cubre con el capeado y lleva directo al sarten caliente. No conviene dejarlas reposar ya capeadas porque el huevo pierde aire.
Si prefieres una version mas sencilla, puedes hacer una mezcla rapida con huevo entero batido y un poco de harina, pero el capeado separado queda mas suave y bonito. Para comida de diario, cualquiera de las dos opciones funciona si cuidas el fuego.
Dora sin freir profundo
Calienta el aceite en un sarten amplio a fuego medio. No hace falta cubrir las calabacitas; basta una capa que ayude a dorar. Coloca las piezas por tandas, sin amontonarlas, y cocina de 2 a 3 minutos por lado, hasta que el capeado se vea dorado y firme.
Voltea con espatula ancha y movimientos suaves. Si usaste palillos, retiralos cuando las piezas ya esten firmes o justo antes de servir. Si el aceite empieza a tomar restos de huevo quemado, limpia con una servilleta entre tandas y agrega un poco mas de aceite limpio.
Al salir, coloca las calabacitas sobre papel absorbente solo un momento. No las apiles calientes porque el vapor suaviza el capeado. Lo ideal es pasarlas pronto al caldillo para que tomen sabor sin deshacerse.
Termina en el caldillo
Cuando el caldillo este caliente y con buen punto de sal, acomoda las calabacitas capeadas en una sola capa. Bania por encima con un poco de salsa y cocina a fuego bajo de 4 a 6 minutos. No hiervas fuerte, porque el capeado se puede abrir y el queso salir demasiado.
La idea es que las calabacitas se calienten, el queso termine de suavizarse y el caldillo se impregne en la capa exterior. Si la salsa se reduce mucho, agrega una cucharada de agua o caldo por las orillas, no directamente encima de las piezas.
Prueba el caldillo antes de apagar. Ajusta sal, pimienta u oregano. Unas gotas de limon al servir pueden levantar el sabor si los jitomates estaban muy dulces.
Como servirlas
Sirve dos o tres piezas por persona con bastante caldillo alrededor. Quedan muy bien con arroz blanco, arroz rojo sencillo, frijoles de la olla, ensalada de lechuga o tortillas de maiz calientes. Si quieres una comida mas ligera, acompana con pepino, aguacate y limon.
Para presentar en mesa familiar, lleva el caldillo en una cazuela y las calabacitas acomodadas con cuidado. Termina con cilantro picado, queso fresco o una cucharadita de crema ligera si te gusta un toque mas suave.
Errores comunes y como evitarlos
Usar calabacitas con demasiada agua. Si estan muy grandes o blandas, se rompen y sueltan liquido. Elige piezas firmes y secalas bien.
Cortar rebanadas muy gruesas. Tardan en cocerse y hacen dificil cerrar el queso. Medio centimetro es una buena referencia.
Poner demasiado queso. El queso puede escaparse al dorar. Usa tiras pequenas y presiona suavemente las piezas.
No sacudir la harina. El exceso deja una capa pastosa. Solo necesitas una pelicula delgada para que agarre el huevo.
Hervir fuerte en el caldillo. El capeado es delicado. Cocina a fuego bajo y bania con salsa en lugar de mover demasiado.
Variaciones faciles
Con salsa verde. Cambia el caldillo de jitomate por salsa verde cocida con cilantro. Queda mas fresca y ligeramente acida.
Con queso Oaxaca. Da un centro mas fundido y elastico. Solo usa poca cantidad para que no se salga.
Sin capear. Asa las calabacitas rellenas en sarten y banalas con caldillo. No queda igual, pero es mas ligero y rapido.
Con elote. Agrega media taza de granos de elote al caldillo para dar dulzor y textura.
Mas picosas. Licua un chile serrano o chipotle pequeno con el jitomate, o sirve salsa aparte.
Con hierbas frescas. Termina con cilantro, perejil o albahaca para dar aroma justo antes de servir.
Como guardar y recalentar
Guarda las calabacitas ya frias en un recipiente con tapa, cubiertas con un poco de caldillo para que no se resequen. En refrigeracion duran de 2 a 3 dias. Si vas a preparar con anticipacion, conviene guardar el caldillo separado y juntar al recalentar.
Para recalentar, usa sarten o cazuela a fuego bajo, tapado, con una cucharada de agua si la salsa se espeso mucho. Evita mover con fuerza; mejor bania con salsa caliente usando una cuchara. El microondas funciona en tandas cortas, aunque suaviza mas el capeado.
No son ideales para congelar ya capeadas porque la calabacita suelta agua al descongelarse. Si quieres adelantar, prepara el caldillo y corta el queso; arma y cocina el mismo dia.
Preguntas frecuentes
Puedo hacerlas sin harina?
Si, pero el capeado se adhiere menos. Puedes usar una capa muy ligera de fecula de maiz o simplemente secar muy bien las calabacitas antes de pasarlas por huevo.
Que queso queda mejor?
Panela mantiene mejor la forma; Oaxaca, manchego, asadero y Chihuahua derriten mas. Elige segun si prefieres centro firme o mas fundido.
Se pueden hacer al horno?
Se puede hacer una version sin capear: coloca las calabacitas con queso en refractario, bania con caldillo y hornea hasta que suavicen. El resultado es distinto, pero practico.
Como evito que sepan aceitosas?
Usa aceite caliente a fuego medio, trabaja por tandas y deja escurrir un momento. Si el aceite esta frio, el capeado absorbe mas grasa.
El caldillo puede ser de lata?
Si tienes salsa de jitomate ya lista, puedes usarla como base. Solo cocinala con ajo, cebolla u oregano para que tenga sabor mas casero.
Sirven como plato principal?
Si. Con arroz, frijoles o ensalada quedan completas y rendidoras. Tambien funcionan como guarnicion para pollo, pescado o una comida sin carne.
Estas calabacitas capeadas con queso en caldillo de jitomate son una receta sencilla, pero con mucho sabor de hogar. Si eliges calabacitas firmes, usas poco queso, capeas ligero y dejas que el caldillo hierva con calma, el resultado queda doradito, suave y perfecto para una comida casera sin complicarte.